El salón de plenos del Ayuntamiento de Castellón ha acogido esta tarde el Consejo Local de Seguridad, un órgano consultivo que se reúne periódicamente para evaluar las iniciativas del área y atender las demandas vecinales.
Se ha pedido colaboración a la Subdelegación del Gobierno para que refuerce con más agentes de policía nacional el distrito marítimo del Grao, sumando así efectivos a los de la Policía Local.
La Policía Local mantiene activa una campaña de control de vehículos de movilidad personal (VMP) en toda la ciudad. La iniciativa tiene como objetivo garantizar la seguridad vial, reducir accidentes y disminuir las infracciones relacionadas con los patinetes.
Tres líneas de actuación frente a las ocupaciones
La primera es la intervención inmediata ante ocupaciones recientes, que permite actuar en las primeras horas tras recibir la denuncia. Gracias a la coordinación con vecinos y asociaciones, la Policía puede desalojar rápidamente a los ocupantes, evitando que la situación se consolide.
La segunda línea se centra en la prevención y concienciación ciudadana. La Policía de Barrio informa a los vecinos sobre medidas de protección, como puertas antiokupa (PAO), alarmas, cámaras de seguridad o vigilancia vecinal. Estas acciones permiten anticiparse a posibles intentos de ocupación y disuadir a quienes pudieran ocupar ilegalmente una vivienda.
Cuando la ocupación ya está consolidada, entra en juego la tercera línea de actuación, que consiste en el uso de todas las herramientas legales disponibles para presionar a los ocupantes a abandonar la vivienda. Esto incluye coordinación con compañías eléctricas para suspender suministros, revisión de empadronamientos y contratos, o tramitación de expedientes administrativos. Además, se realiza un trabajo de investigación sobre la titularidad de los inmuebles, lo que permite instar a los propietarios a llevar a cabo medidas como tapiar, reforzar o recuperar la vivienda.
El concejal de seguridad ha criticado que “la actual legislación nacional, que en muchos casos protege a los ocupantes y castiga a los propietarios.